Dolores repentinos sin traductor en Italia en medio del viaje
Todo iba perfectamente bien. Visitaba las hermosas calles de Florencia, disfrutaba la cocina italiana y aprovechaba cada momento.
Hasta que apareció un dolor abdominal violento.
Al principio pensé que era una simple indigestión. Pero en pocos minutos el dolor se volvió insoportable.
Las personas a mi alrededor entendieron que algo no estaba bien y llamaron a los servicios de emergencia.
Ahí fue cuando me di cuenta de un problema que muchos viajeros subestiman:
Casi no hablaba italiano. La angustia de no poder hacerse entender
En el hospital, el médico me hacía preguntas:
¿Desde cuándo tiene dolor?
¿Dónde está exactamente el dolor?
¿Tiene alergias?
¿Ha tomado medicamentos?
Y yo… apenas entendía.
Intentar explicar un dolor intenso en un idioma que no se domina es terriblemente estresante.
En esos momentos, la barrera del idioma se vuelve más que una simple molestia:
se convierte en un verdadero problema de seguridad.
La solución que lo cambió todo
Por suerte, antes de viajar, llevé conmigo un traductor vocal instantáneo Holavox.
Lo había comprado principalmente para comunicarme más fácilmente con los habitantes.
No pensaba que me sería útil… en un hospital. ¡Y sin embargo!
Lo saqué de mi bolso, hablé en francés, y el dispositivo tradujo inmediatamente mi frase al italiano.
El médico respondió. Y el traductor transcribió instantáneamente la respuesta en francés.
En pocos minutos, la comunicación se volvió fluida y clara. Una consulta mucho más tranquila
Gracias al traductor Holavox, pude:
Explicar con precisión mis síntomas
Comprender las preguntas del médico
Indicar mis alergias
Entender el tratamiento prescrito
Finalmente, los dolores repentinos sin traductor en Italia resultaron ser una crisis de cólico nefrítico, muy dolorosa pero sin gravedad.
Sin una traducción clara, la situación habría sido mucho más complicada.